sábado, 1 de junio de 2013

ALMA DE PERRO.





Impasible mis ojos rabiosos miraste con el helador frío de la muerte que nada tiene. Y yo, la desatada furia me volví piedra obserbándote quieta.
El miedo asomó entre la rabia, y la duda mi corazón turbó dejándome en la ausencia absoluta.
De repente me volví débil ante ti. Vi mi determinación romperse.
Desbordaste tu despiadada frialdad en mí y quemo como acido ardiente.
Entonces lo supe.

Calientes lágrimas resbalaron por mis ojos, y una desgarradora verguenza subio por toda mi columna posandose como clavos en mi nuca.
Porque lo vi. Vi a esa persona frente a mí. La persona a la que nada de este dolor importaba.
Fui profúndamente dañada y eche a perer mi vida odiando. Que inutil sentimiento.
Te detesto ser desgraciado. Pero ahora, mas que rabia, miserable yo me siento.
Siento verguenza de mi misma por sentir dolor con tu engaño cuando a ti jamás te ha importado.
Porque ya es hora.
Hora de vivir por mi.
Hora de dejarte atrás.
Hora de dejar de odiar. 

3 comentarios:

  1. Desgarrador texto
    Pero me gusta mucho su final
    ^^

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  2. Que complicado no ser debil en alguna ocasion...o toda la vida.
    Eres increible,ya te lo dije y te lo seguire diciendo.
    Moito moito moito.

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  3. Fui tan dañada que aun hoy los recuerdos me embargan.
    Fui maltratada por seres destructores sin sentimientos que aun hoy recuerdo.
    Durante un tiempo odie y me encerré en mi misma sin confiar, sin amar y sin reír.
    Odie tanto que mi cuerpo ardía con tanta fuerza que me asfixiaba.
    Pero el pasado quedo ahí, y hoy solo llegan recuerdos, el odio lo deje atrás ya que no me llevó a ningún lugar y conseguí por fin mi paz.

    Impactante imagen, refleja muy bien el sentimiento que has querido dar.
    El odio no te lleva a ningún lado, si odias no olvidas y si no olvidas no avanzas.

    Un besito:)

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