Llegó, arrasó, y dejo un agujero grande y negro, quedándose,
¡oh! compañero, a mí lado perpetuo. Inamovible.
Arrastró todo como un huracán que, de veloz pasada, en un segundo
posa su centro en el tuyo. Rompiéndote. Moldeándote.
Y aunque pareció irse no lo hizo, de él mi interior aun tiene. Se agarró cual pegamento eterno.
Y aquí estoy con este agujero grande y negro que se parece a la nada pero no es ella.
Es solo que la luz no existe en su adentro, por lo que no lo puedes ver, pero esta lleno.
Es solo que la luz no existe en su adentro, por lo que no lo puedes ver, pero esta lleno.
Lleno de mil y un sentimientos.
Lleno de miedos.
Lleno de un millón de pensamientos...

Entonces pierde el miedo tú, mete la cabeza ahí adentro sin luz y recoge la riqueza que hay en sentimientos y pensamientos
ResponderEliminar;)
Creo que todos sentimos miedo en alguna ocasion o toda la vida.
ResponderEliminarNunca me gusto andar a oscuras,siempre me dio miedo ir sin luz por pasillos o calles,pero me di cuenta que esa oscuridad no me hacia ningun daño,la que creaba los temores era yo misma,bombardeando mi cabeza con imagenes que me asustaban y me hacian detener el paso.
" Aprendi" que la luz esta dentro de mi y la oscuridad tambien.
Increible como todo lo que haces.
Un fuerte abrazote Ana.
Mírala, ahí esta la chica rara.
ResponderEliminarNo brillan sus ojos, su mirada parece distraída, ausente, nunca habla con la gente, siempre va sola.
Que chica tan rara.
Su vida debe de ser oscura, tan oscura como su ropaje.
Veo como me observarías, con la mirada me rechazáis, pero no me importa, la gente como vosotros no merecen la pena ni un saludo por juzgar sin conocer.
Tengo a gente que me quiere, mi familia e amigos, ellos son mi luz, esa luz que solo ellos conocen.
Hasta la próxima Anita, como siempre da gusto leerte, muy buena imagen como siempre, un besito.