jueves, 15 de agosto de 2013

MI MOCHILA.


Y en el fondo de mi mochila una piedra va.
No recuerdo con claridad como llegó allí pero está. La noto en mi espalda golpear.
¿Alguien la puso dentro y ni cuenta me di? ¿Creció sin más de una pequeña china accidentalmente colada en ella? ¿O acaso fui yo quien en un camino la recogió y guardó?
Si eso pasó, ¿eran pequeños trozos? ¿Comenzó siendo uno y acabó siendo muchos? ¿o un gran pedazo pesado que recogí con esfuerzo, metí dentro y olvide sacar?
No lo tengo claro pero se que pesa y hace que de vez en cuando tenga que detener mi paso.

La pequeña mochila se volvió pesada y...
 _No soy tan fuerte, ¿sabes?_ A veces hablo con ella.
Esos días me convierto en una loca manteniendo un diálogo sola. Como un perro mordiendo su cola. 
Mochila que a veces lastra y aun así no culpo. Es solo esa piedra que pesa y cansa mis piernas.
En la mochila guardo también otras cosas.
Tengo muchos te quiero y amores que nada arrastran, ellos son los que alivian mi espalda.
También están mis divididos recuerdos junto a otros sentimientos, que dispares a veces, se pelean entre ellos.
En ocasiones me hacen tambalear, por lo que de vez en cuando enfurezco y me siento.
_Calmaos chicos_ Les digo, hasta que aparecen mis amores y te quieros, y entonces continuo el camino.

Ellos me cuidan, descargan mi espalda, aunque la piedra eterna siga en mi mochila anclada.

1 comentario:

  1. Seguro que en la mochila hay muchos amores y tequieros antigravedad que la hace más ligera, y eso es lo que importa

    Te envío unos cuantos de mi mochila para la tuya
    ;)

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