PISADO.
Pise y lo hice entre clavos ardientes que hirieron y quemaron.
Pise firme mi sangre resbalosa que húmeda brotaba de las heridas abiertas que por detener mi paso clamaban.
Y clamé junto a ellas, pero mi caminar no dejaba.
No hasta que pude ver quedar tras de mi esos clavos, que ya pisados, dejaron de hacerme daño.
Un dolor que te parte por la mitad y aun asi se sigue adelante,cuanta valentia...despues de hablar de miedos,cobardias y demas,ahora es una mujer que lucha ante el dolor propio...eso es fuerza y valentia.
ResponderEliminarQuien fuera asi...cuantos quedamos clavados y sin poder avanzar gritando nuestros daños.
Maravillosa imagen Ana y el texto aunque mas breve que en otras ocasiones es fuerte,como demuestras siempre.
Un besazo enorme guerrera.
Esos clavos que un día marcaron y dañaron.
ResponderEliminarPero no me rendí, luche con toda mi rabia, con toda mi ira, con toda mi alma.
Porque ese fuego que un día me atemorizo se convirtió en agua.
Agua cristalina y divina. Agua que calmo mi dolor convirtiéndolo en serenidad.
Porque gane y luche.
Y gane a ese arrasador fuego que un día intento detener mi paso.
La imagen es impresionante, pero no es de extrañar, pones cada imagen que nos dejas anonadados, y muy bien identificada con tu escrito ;)
Besines ;)
¿Guerrera?
ResponderEliminarEl texto es cruel, pero también identifica la superación
Breve pero intenso
^^